www.celinacocimano.com

Lo que la quietud transitoria te regala

Claro que estaba en las oscuridades de una gran desolación, pero decidí vivir un dolor a la vez. Lo de mi amiga, claro, como cualquier familiar, no se supera, se aprende a convivir de otra manera, aprendiendo a recordar y mantener vivos los recuerdos, mantenerla viva en mí y sentirla a cada rato y así me sucede con PAULA, ese es su nombre.

Las demás situaciones, me detuvieron un tiempo en la vida, pero me llenaron de aire, de experiencia, de recordar quien soy, de aprendizajes y, en cierta manera me alivianaron la vida.

A veces hay que detenerse un tiempo, pero para reveer situaciones, historias, acciones, pensamientos, para repartir de nuevo, acomodar, mejorar, muchas veces para RE NACER.

Es importante frenar, no siempre debe hacerlo la vida, vos también podes decirte STOP y ver, analizar cómo estás, cómo viene tu camino y reescribir tu ruta.

La vida no te detiene, sino el tiempo que te quedes detenido es lo que te detiene.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Open chat